top of page
  • Foto del escritorME

Mejorando la vida en el hogar con diseño democrático

  • La filosofía tras el diseño de los productos IKEA está en la forma, función, calidad, sostenibilidad y precios al alcance de la mayoría de las personas.

Detrás de cada mueble y accesorio de decoración hay un diseñador y hoy, en el Día Internacional del Diseño, queremos destacar las historias de quienes dan forma y propósito a los productos de IKEA.


Parte de la motivación de IKEA en el diseño está ligada a su pasión por la vida en el hogar, buscando nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Esta visión se refleja en sus diseñadores, como Sarah Fager y Henrik Preutz.


Sarah Fager nació en Canadá y se mudó con su familia a Suecia cuando tenía cinco años. Graduada en Diseño, forma parte del equipo de IKEA desde el 2007 y a día de hoy suma más de 200 piezas desarrolladas para el catálogo de la compañía sueca.

Buscando su camino, Sarah quería convertirse en artesana pero al darse cuenta de no tener la habilidad suficiente para fabricar muebles de calidad, descubrió que sí contaba con habilidades para hacer los dibujos que anteceden la fabricación de estos muebles.


Fager destaca la importancia de trabajar con materiales naturales, sobre todo la madera, y cuenta que a través de ellas alcanza una conexión emocional con todo lo que diseña, donde sus productos pasan a ser parte de la vida de otras personas.


“La forma de desarrollar productos en IKEA se rige por los cinco principios del diseño democrático, donde cada producto es una combinación de forma, función, calidad, sostenibilidad y buen precio”, explica Sarah. “Nos esforzamos por crear diseños bonitos que resuelvan problemas cotidianos, mejoren la vida de las personas y a un precio que todos puedan pagar. Los diseños están en constante evolución para mantenerse relevantes, mejorando todo lo posible su funcionalidad y durabilidad, para que nuestros clientes puedan seguir disfrutándolos hacia adelante”.


Junto a Henrik Preutz, diseñador en IKEA desde el 2003, Sarah ha diseñado la icónica silla FRÖSET, con generosas dimensiones y una ligera curva, destacando un diseño geométrico impregnado de comodidad.



El valor de diseñar es pensar en las necesidades de las personas y buscar soluciones innovadoras para ellas. En IKEA, trabajamos día a día para que cada mueble y accesorio sea un aporte para la vida de las personas en sus hogares.

Comments


bottom of page